|
Nací en Puerto Rico, donde a temprana edad comencé en el mundo
de la música Rock. Llegué a tocar en los mejores clubes y discotecas de la isla. A la edad de 16 años
partí para Nueva York en busca de fama. Allí continúe como músico de discotecas y entre al mundo
de las drogas. Después de haber tenido varios problemas con la policía a causa de las drogas, me enlisté
en el U.S. Navy buscando un cambio para mi vida. Pase unas 32 semanas en Viet-Nam a lo cual salí del Navy con problemas
nerviosos. Al regresar a Puerto Rico volví a la música y las drogas. Trabajaba en la discoteca por la noche
6 días a la semana. Entre las discotecas y las drogas mi vida había perdido el sentido, pues solo vivía
para tocar y usar drogas. Mensualmente tenia que asistir al psiquiatra en relación con mi problema nervioso y este
me recetaba mas droga. Drogas para tocar, drogas para los nervios, drogas para dormir, esa era mi vida.
Un día
alguien me pregunto ¿Qué había hecho con mi vida? Esta persona me conocía de más joven.
Me encontró en la calle una tarde y se sorprendió al ver mi apariencia así que me hizo esa pregunta.
Al regresar a mi casa yo me sentía deprimido, ya que a la verdad estaba destruyendo mi vida. Tenia para entonces 23
años y me sentía que había desperdiciado toda mi vida. Al llegar a mi casa ya había decidido que
iba a terminar con mi vida. No había razón para seguir adelante si la droga iba a ser mi futuro. Recuerdo que
estaba escribiendo una nota de suicidio para mi madre cuando alguien llamó a la puerta. Era Tomas, un amigo evangélico
que vino a invitarme a la Iglesia. Le conté como me sentía y me dijo que solamente Jesucristo podría
cambiar mi vida. Esa noche me llevaron a la campaña del hermano Yiye Ávila y acepte al Señor Jesús
como mi Salvador y Sanador. Aunque no entendía que había sucedido, sabia que algo había sucedido. Llegue
a la casa y no tuve que tomar pastillas para dormir. En la mañana al despertar no-tenia miedo por lo cual tampoco necesite
pastillas o cualquier otra clase de drogas. *¡Gloria a Dios! Jesús había hecho el cambio que yo buscaba.
De ahí en adelante deje la discoteca y comencé a asistir a la iglesia Cristo Misionera para aprender
la Palabra de Dios. Quería que otros supieran lo que Jesús había hecho en mi vida.
Hoy han
pasado 33 años y he podido ver que verdaderamente lo que el Señor hace lo hace permanente. Dice la Biblia
en Juan 8:36 - "Si el hijo os libertaré seréis verdaderamente libres". Yo doy testimonio de esta verdad.
En un tiempo fui esclavo del vicio pero Cristo rompió las cadenas y me hizo libre. ¡AMEN!
 |
¡Jesucristo te Ama y te Quiere Bendecir!
|
Recíbelo y Caminaras en Victoria 1Juan 5:4
|
 |
 |
 |
 |
 |
Asiste a Una Iglesia de Palabra & Unción
|
|