Mas de treinta años atrás, me encontraba en el Navy de los Estados Unidos marchando de arriba
abajo, aprendiendo como mantener el paso a la voz del comandante de ejercicios.
En
las primeras semanas, muchos de los reclutas nuevos se salían “fuera de paso”
causando que la compañía se mirara desalineada o poco militar. Cuándo algún recluta se salía
“fuera de paso” el comandante le gritaba, “¡Entra en paso o salte afuera!” Aprendimos
pronto que si te salías demasiado se te asignarían responsabilidades extras, tales como trapear el piso, pelar
papas, o horas extra de guardia. Lo peor para un recluta era ser enviado a la oficina del Capitán por no someterse
o no poder aprender. Cuando un recluta terminaba en la oficina del Capitán, podía terminar siendo expulsado
del Navy si su actitud y falta de disciplina no se podían corregir.
Esta historia personal,
nos ilustra el proceso rígido por el cual el militar es entrenado; a fin de que llegue a ser un buen guerrero en el
área de combate. Por medio de esto, podemos ver la importancia de que los ministros del Señor reconozcamos que
estamos en una batalla espiritual. Y que veamos la necesidad de una disciplina adecuada para no caer “fuera
de paso” en el plan de Dios y ministerio. El toque de batalla celestial requiere responsabilidad, mientras
marchamos al mandato de nuestro Capitán -“Dios esta con nosotros por Capitán” (2 Crónicas
13:12 KJV).
NECESIDAD DE RESPONSABILIDAD FINANCIERA
La falta de responsabilidad es rampante en los rangos ministeriales a
través de América. Todos los ojos están puestos en los tele-evangelistas, mientras que tumultos de voces
piden responsabilidad a los dueños de las tele-emisoras y líderes de concilios. Sin embargo el problema no esta
limitado a los tele-evangelistas solamente; el problema de responsabilidad se extiende a toda la iglesia en general. Por ejemplo,
a un amigo evangelista le recogieron $850.00 de ofrenda en una iglesia. Al fin de la campaña cuando le iban
a entregar dicha ofrenda, el pastor anuncio que Dios le había suplido $800.00 para él y $50.00 para el evangelista.
Esto fue algo audaz y sin respeto a lo que se llama responsabilidad. Esto es tan solo un ejemplo de lo
que sucede en América diariamente.
Debo decir otra vez, que cada ministro y ministerio
nunca debe de ejercer ninguna prerrogativa arbitraria de interés propio cuando se trata del dinero del Señor.
Un ministro del evangelio no puede esperar que le respalden su ministerio si no esta dispuesto a producir reportes financieros
en bases regulares (reportes anuales son muy adecuados) y a caminar como es digno de un ministerio (huyendo de la inmoralidad)
ante Dios y los hombres.
Primeramente, hombres y mujeres ordenados por Dios deben de ser responsables
a Dios y a lo que dice la escritura. Segundo, ministros deben de ser responsables a los hombres. A la mesa directiva local
y aun a los miembros de la congregación. También, cada ministro debe adherirse y respaldar la visión
y metas de la asociación a la cual pertenecen. Ni más ni menos.
RESPONSABILIDAD POR LA DOCTRINA ENSEÑADA
En
los últimos 25 años, muchos creyentes sinceros han sido divididos y destruidos por controversias, doctrinas
raras, y las prácticas de algunos ministros reprobados. Es perturbante ver esta masacre ya que las victimas son en
su mayoría creyentes sinceros. Veinticinco años de observación y experiencia, me han enseñado
que los creyentes son ingenuos y crédulos cuando se trata de reconocer a los engañadores, que se han introducido
dentro de la Viña del Señor, y cuya única intención es el robar al pueblo de Dios.
¿Porque
se respalda a estos conocidos engañadores? Estoy inclinado a creer, que en alguna forma extraña se ha edificado
una relación ya sea por televisión o en persona con estos “siervos”. Muchas veces estas relaciones
continúan, ya que muchos hermanos son poco diestros en doctrina Biblica. Así que una falta de conocimiento de
la escritura y su significado hermenéutico causa una mala construcción en los hermanos; de
esta forma una vereda de lagrimas les es entregada y no el alumbramiento que les prometió el engañador. Tristemente,
muchos de los contribuyentes a diferentes ministerios nunca piden nada excepto una sonrisa, un caluroso apretón de
manos, una palabra del Señor, y ocasionalmente un poco de ánimo. ¡Ahí lo tiene! El resto es muy
fácil - si es usted un engañador de los hermanos.
Aun el sistema
secular tiene mejor forma de responsabilidad que la de muchos cristianos. Por ejemplo, ¿Qué institución
financiera haría un préstamo a una persona basándose en su personalidad, sonrisa, apretón de manos,
habilidad de hablar, o aun su profesión al Señor? La contestación es axiomáticamente clara. El
oficial de prestamos ha sido entrenado para estar en guardia contra los engañadores y no salir “fuera
de paso” con las pólizas y regulaciones de la compañía. El examina
cuidadosamente el historial y récord del aplicante para estar seguro de su honestidad, integridad, y carácter.
¿Qué es lo que el oficial de préstamo busca? ¡RESPONSABILIDAD! Que ingenuos han
sido muchos al respaldar ciertos ministerios por la tan sola razón de que “aman ese ministerio
y la forma como él predica.” Este incontable número de creyentes probablemente sume a millones.
¿Qué
debemos pensar de esto? ¿Qué debemos hacer? ¿Podremos hacer algo para proteger a los bebés en
Cristo? Hay muchas cosas, pero para expandir en ese punto tomaría mas espacio. Pero podemos sumariar en una frase,
“TENGA CUIDADO Y NO RESPALDE A UN MINISTERIO QUE ESTE FUERA DE PASO.” El estudio
de la escritura y su entendimiento es vital para los cristianos inmaduros si se quiere resolver este problema en esta década.
“El espíritu dice claramente, que en los postreros días algunos abandonaran la fe y seguirán
a espíritus engañadores y enseñanzas de demonios. Estas enseñanzas vienen por engañadores
hipócritas que tienen sus conciencias cauterizadas” (2 Timoteo 4:1-2). El Espíritu Santo esta hablando
fuerte y claro en este tiempo y hora a todos los creyentes. El tiempo ha llegado para que dejemos de andar “fuera
de paso” con el plan de Dios para nuestras vidas. Como dice 1 de Juan “…no creáis a
todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo”
(1 Juan 4:1).