Mas de veinte años atrás, me encontraba en el Navy de los Estados Unidos marchando de arriba abajo,
aprendiendo como mantener el paso a la voz del comandante de ejercicios.
En
las primeras semanas, muchos de los reclutas nuevos se salían “fuera de paso”
causando que la compañía se mirara desalineada o poco militar. Cuándo algún recluta se salía
“fuera de paso” el comandante le gritaba, “¡Entra en paso o salte afuera!” Aprendimos
pronto que si te salías demasiado se te asignarían responsabilidades extras, tales como trapear el piso, pelar
papas, o horas extra de guardia. Lo peor para un recluta era ser enviado a la oficina del Capitán por no someterse
o no poder aprender. Cuando un recluta terminaba en la oficina del Capitán, podía terminar siendo expulsado
del Navy si su actitud y falta de disciplina no se podían corregir.
Esta
historia personal, nos ilustra el proceso rígido por el cual el militar es entrenado; a fin de que llegue a ser un
buen guerrero en el área de combate. Por medio de esto, podemos ver la importancia de que los ministros del Señor
reconozcamos que estamos en una batalla espiritual. Y que veamos la necesidad de una disciplina adecuada
para no caer “fuera de paso” en el plan de Dios y ministerio. El toque de batalla celestial requiere
responsabilidad, mientras marchamos al mandato de nuestro Capitán -“Dios esta con nosotros por Capitán”
(2 Crónicas 13:12 KJV).
NECESIDAD DE RESPONSABILIDAD
FINANCIERA
La falta de responsabilidad es rampante
en los rangos ministeriales a través de América. Todos los ojos están puestos en los tele-evangelistas,
mientras que tumultos de voces piden responsabilidad a los dueños de las tele-emisoras y líderes de concilios.
Sin embargo el problema no esta limitado a los tele-evangelistas solamente; el problema de responsabilidad se extiende a toda
la iglesia en general. Por ejemplo, a un amigo evangelista le recogieron $850.00 de ofrenda en una iglesia.
Al fin de la campaña cuando le iban a entregar dicha ofrenda, el pastor anuncio que Dios le había suplido $800.00
para él y $50.00 para el evangelista. Esto fue algo audaz y sin respeto a lo que se llama responsabilidad.
Esto es tan solo un ejemplo de lo que sucede en América diariamente.
Debo
decir otra vez, que cada ministro y ministerio nunca debe de ejercer ninguna prerrogativa arbitraria de interés propio
cuando se trata del dinero del Señor. Un ministro del evangelio no puede esperar que le respalden su ministerio si
no esta dispuesto a producir reportes financieros en bases regulares (reportes anuales son muy adecuados) y a caminar como
es digno de un ministerio (huyendo de la inmoralidad) ante Dios y los hombres.
Primeramente,
hombres y mujeres ordenados por Dios deben de ser responsables a Dios y a lo que dice la escritura. Segundo, ministros deben
de ser responsables a los hombres. A la mesa directiva local y aun a los miembros de la congregación. También,
cada ministro debe adherirse y respaldar la visión y metas de la asociación a la cual pertenecen. Ni más
ni menos.
RESPONSABILIDAD POR LA DOCTRINA ENSEÑADA
En los últimos 25 años, muchos creyentes sinceros han sido divididos y destruidos
por controversias, doctrinas raras, y las prácticas de algunos ministros reprobados. Es perturbante ver esta masacre
ya que las victimas son en su mayoría creyentes sinceros. Veinticinco años de observación y experiencia,
me han enseñado que los creyentes son ingenuos y crédulos cuando se trata de reconocer a los engañadores,
que se han introducido dentro de la Viña del Señor, y cuya única intención es el robar al pueblo
de Dios.
¿Porque se respalda a estos conocidos engañadores? Estoy
inclinado a creer, que en alguna forma extraña se ha edificado una relación ya sea por televisión o en
persona con estos “siervos”. Muchas veces estas relaciones continúan, ya que muchos hermanos son poco diestros
en doctrina Biblica. Así que una falta de conocimiento de la escritura y su significado hermenéutico causa una
mala construcción en los hermanos; de esta forma una vereda de lagrimas les es entregada y no el
alumbramiento que les prometió el engañador. Tristemente, muchos de los contribuyentes a diferentes ministerios
nunca piden nada excepto una sonrisa, un caluroso apretón de manos, una palabra del Señor, y ocasionalmente
un poco de ánimo. ¡Ahí lo tiene! El resto es muy fácil - si es usted un engañador de los
hermanos.
Aun el sistema secular tiene mejor forma de responsabilidad que la de
muchos cristianos. Por ejemplo, ¿Qué institución financiera haría un préstamo a una persona
basándose en su personalidad, sonrisa, apretón de manos, habilidad de hablar, o aun su profesión al Señor?
La contestación es axiomáticamente clara. El oficial de prestamos ha sido entrenado para estar en guardia contra
los engañadores y no salir “fuera de paso” con las pólizas y
regulaciones de la compañía. El examina cuidadosamente el historial y récord del aplicante
para estar seguro de su honestidad, integridad, y carácter. ¿Qué es lo que el oficial de préstamo
busca? ¡RESPONSABILIDAD! Que ingenuos han sido muchos al respaldar ciertos ministerios por la tan sola
razón de que “aman ese ministerio y la forma como él predica.”
Este incontable número de creyentes probablemente sume a millones.
¿Qué
debemos pensar de esto? ¿Qué debemos hacer? ¿Podremos hacer algo para proteger a los bebés en
Cristo? Hay muchas cosas, pero para expandir en ese punto tomaría mas espacio. Pero podemos sumariar en una frase,
“TENGA CUIDADO Y NO RESPALDE A UN MINISTERIO QUE ESTE FUERA DE PASO.” El estudio
de la escritura y su entendimiento es vital para los cristianos inmaduros si se quiere resolver este problema en esta década.
“El espíritu dice claramente, que en los postreros días algunos abandonaran la fe y seguirán
a espíritus engañadores y enseñanzas de demonios. Estas enseñanzas vienen por engañadores
hipócritas que tienen sus conciencias cauterizadas” (2 Timoteo 4:1-2). El Espíritu Santo esta hablando
fuerte y claro en este tiempo y hora a todos los creyentes. El tiempo ha llegado para que dejemos de andar “fuera
de paso” con el plan de Dios para nuestras vidas. Como dice 1 de Juan “…no creáis a
todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo”
(1 Juan 4:1).